martes 9 de diciembre de 2008

Cómo los usuarios de Windows están cambiando Linux y qué debemos hacer al respecto

No hay duda que la gente está dejando Windows, muchos cambiando a Mac y otros más a Linux. Esto es en parte debido al descontento con Vista. La razón no es importante. Qué le está sucediendo a la comunidad de Linux es lo importante.

Soy activo en varios foros de ayuda. Veo montones de peticiones al respecto. Muchas de ellas vienen de usuarios atados a Windows. Las cantidades y la manera en cómo se acercan a Linux están teniendo un impacto. Nadie tiene una cifra exacta, pero sabemos que la adopción de Linux está creciendo. Ya que la mayoría de los nuevos usuarios tienen antecedentes en Windows, traen consigo sus hábitos y experiencia. Esto no siempre se traduce bien al moverse de una plataforma de Windows a otra, por ejemplo, de XP a Vista. Moverse de XP a Linux es un cambio fuerte para muchos de ellos.

Afortunadamente, la comunidad de Linux es tolerante y servicial. Muchos de nosotros estuvimos alguna vez en sus zapatos. Sin embargo, no todos lo fuimos. Esto es causa de algunos problemas, por ejemplo, como cuando un gurú de Unix le pide a un novato de Windows abrir una terminal y corregir el gconf desde la línea de comandos usando nano. Es un intercambio interesante entre los dos eso es seguro. Ambos terminan con frecuencia frustrados por alguna extraña razón. Estas cosas suelen pasar cuando chocan dos mundos distintos.

Sin embargo vemos que los usuarios de Windows están teniendo un impacto en la comunidad de Linux que pudimos no haber anticipado. Ellos no están acostumbrados a elegir. Para ellos el arsenal de opciones que Linux presenta es confuso.

Comencemos con el número de distros. ¿Cómo comenzar a elegir? Cada quien tiene su opinión, pero a quien creerle. Así que se van por uno u otro por lo que les han dicho o por su popularidad. Pueden querer probar Fedora porque saben que viene de Red Hat y han oído que Red Hat es grande en Linux (los servidores, solamente que ellos no saben la diferencia). No se dan cuenta que Fedora no es una distro para novatos y no importa cuanto argumentes, no los convencerás. Peores son aún los que tienen una vieja copia del mismo Red Hat y quieren utilizarla en una vieja computadora de escritorio y esperar que funcione como han oído que funciona Linux, moderno y de fácil uso. Ahí tienen Ubuntu. Lo utilizan porque es el que la mayoría de la gente está utilizando. No es de extrañar que nuestros foros estén llenos de confusión y en muchos casos de frustración.

Así que esto es lo que veo como el problema. Esta frustración y confusión hace a los usuarios de Windows decir que Linux debe parecerse más a Windows. Ellos no quieren elegir y quieren ver estandarización. Peor aún, un pequeño porcentaje quiere cambiar Linux de modo que sea más bien como Windows. Y necesitamos estar preparados para tratar tales declaraciones y proteger lo que hace único a Linux.

Sucede con frecuencia de manera inocente. Alguien tiene un problema con la instalación de un paquete que le hace decir algo como que eso es más fácil de instalar en Windows. No lo es y necesitamos decirles porqué no lo es y hacerlo de buena manera para no desviarlos. O pueden preguntar cuál es un buen antivirus para instalar o cómo defragmentar un disco, lo cual es común en un ambiente de Windows, pero no se traduce bien a Linux.

Haz de haber oído la expresión de que no debería haber tantas opciones. Eso abruma a los novatos y sería mejor si hubiera solo una distro. Acabo de leer una columna al respecto ayer. De hecho, son algo comunes. Tratan algo como esto. Linux tiene un problema y si quiere tener éxito, necesita competir con Windows. Por lo tanto, Linux debe cambiar. Luego el escritor se ofusca al decir cómo Linux no se compara favorablemente con Windows. Es "caótica" la manera en que Linux maneja los archivos de configuración, por lo tanto necesita un registro centralizado. Hay demasiados administradores de paquetes que hace imposible que los desarrolladores comerciales los soporten todos, argumentan ellos. El kernel siempre está cambiando debido a que se maneja por separado.

Lo vemos desde dos perspectivas, los novatos al fondo y la gente informada interesada y sin fines de lucro hasta arriba. Estoy seguro que ya antes habías oído estas quejas y de la idea de que Linux es demasiado diverso que nunca tendrá éxito.

El problema es que nadie ha hecho nunca el salto que ellos están haciendo. Linux no necesita competir con nadie. Está haciendo lo suyo y en el proceso está creciendo en aceptación. Por lo tanto los únicos cambios que necesita realizar son evolutivos, como parte de su crecimiento natural.

Linux es ya un éxito. No necesita convertirse en algo que no es. Si Linux fuera a intentar competir con Windows de la manera en que alguna gente se lo imagina, perdería su identidad. Se convertiría en la corriente principal y no sería lo que es, una alternativa a la corriente principal.

¿Así que, cómo enfrentamos tales expresiones? Necesitamos antes que nada estar fuera de sus intereses protectores. Necesitamos en segundo lugar reconocer lo que es, una tentativa de secuestrar Linux. Necesitamos estar a la altura y orgullosos de lo que tenemos y no soñar sobre lo que podría ser con solo entrar al reino de Windows. Linux es lo que es y Windows es lo que es. Los usuarios tienen opciones. Eso es todo lo que se necesita.

En términos prácticos, tenemos que manejar los diversos intereses de otra manera. Los novatos necesitan ser educados y mostrárseles cómo utilizar Linux. Necesitan saber porqué hacemos las cosas de la manera que las hacemos y recordar que la fuerza de Linux viene de su diversidad.

Con los más duros de tratar es con los escritores y bloggers que saben sobre Linux y sus idiosincrasias. Ven estas cosas como fallas y dan razones. En este caso necesitamos entender y educarnos antes de que le respondamos a ellos. Tenemos que presentar argumentos convincentes para no ir en su dirección. Para hacer esto necesitamos saber donde están llegando, en que sentido nos llevara eso y tal vez saber qué motivo oculto pudieran tener. Todos tienen una agenda.

Si esperamos defender Linux entonces tenemos que estar dispuestos a defender nuestro terreno. Necesitamos aceptar Linux antes que nada por lo que es. Si estamos de acuerdo con sus críticas entonces tenemos que aprender por qué es de la forma en que está. Linux tiene una historia. Hay razones válidas por las que las cosas son de la manera que son.

Siempre que la gente intenta tomar algo en otra dirección con esfuerzo consciente, generalmente falla. El cambio revolucionario a menudo desata fuerzas que no podemos controlar. En cambio, el cambio evolutivo construye y utiliza su fundación natural. Es lento, pero es seguro. Linux está cambiando, pero está cambiando a su propia manera. Eso es bueno y sano.

Linux es código abierto, así que la gente es libre de hacer lo que quiera con él. Cualquier persona, incluyendo Microsoft, puede hacer su propia distribución que haga exacto lo que él quiere. El problema es que esto no produce el resultado que desearían. Solamente aumenta el número de distros. Así pues, lo que quieren en realidad es revolución. Necesitan que Linux deje de ser lo que es a fin de que su visión se convierta en realidad. Necesitan parar otros proyectos para que el suyo tenga éxito. Esta es la razón por la cual tales discusiones son intrínsecamente peligrosas y porqué debemos alzar la voz.

La mayoría de los usuarios de Linux están informados y tienen información extensa. Muchos también son callados. Puesto que Linux no tiene ningún portavoz, todos lo que tiene somos nosotros, los usuarios y los desarrolladores que creen en una idea compartida. Necesitamos dar voz a lo que Linux representa y necesitamos no ser callados o dudar al respecto cuando se trate de expresar nuestra opinión.

A veces lo mejor con lo que algunos usuarios pueden salir es tal que hubiera sido mejor que permanecieran callados. Comentarios tales como “estás mal” o “eres un idiota” no son constructivos. Demuestran emociones, nada más. Se necesita decirle a los que critican porqué las cosas son de la manera que son. Necesitamos contar nuestra historia y compartir la filosofía detrás de Linux. Necesitamos decir que no compartimos sus aspiraciones de cambiar lo que ya es bueno.

Personalmente no me importa con qué salga Microsoft. No utilizo Windows ni lo quiero usar. El éxito o fracaso de Microsoft me es irrelevante. Linux no necesita que Windows falle para que tenga éxito. No hay tal competencia en mi mente. Tan pronto como la gente comienza a hablar como si la hubiera, sospecho inmediatamente de sus motivos e intenciones. La gente que escribe que Windows 7 matará a Linux claramente no entiende Linux o a los usuarios de Linux.

No vamos a voltear siempre hacia cualquier cosa que produce Microsoft. Utilizamos Linux porque cubre nuestras necesidades y expresa nuestro deseo de libertad, control y propiedad sobre nuestra propia computadora algo que Microsoft nunca va a entregar. Microsoft y Apple están diametralmente opuestos a eso. Ven la computadora como algo que deben controlar y que por extensión te pueden controlar a ti y a tus hábitos. La gente que piensa así no tendrá a Linux y nunca lo hará, que es exactamente el problema en mi mente.

Microsoft odia lo que Linux representa. No tiene nada que hacer con los pros y contras expresados por gente que quiere cambiar Linux para que sea como Windows. Todo tiene que ver fundamentalmente en cómo vemos las cosas de distinta forma y en el hecho de que por primera vez están compitiendo con una ideología que no puede comprar como a una compañía. Así que su solución es intentar cambiar la ideología, desencadenando en escritores que discuten pros y contras. Todo es parte de una campaña FUD(Fear, uncertainty and doubt en inglés, miedo, incertidumbre y duda en español) en la que algunos escritores en complicidad participan activamente desde adentro o algunos pueden ser solo incautos involuntarios, que fueron tragados hace tiempo por el Borg.

Al final, no importa mucho si están implicados activa o pasivamente. El hecho es que hay una campaña. He leído informes en semanas recientes sobre que Microsoft sobornaba a bloggers con computadoras portátiles gratis y que le paga a las compañías para recomendar Windows. No sería descabellado pensar que le están pagando a gente y a compañías para impulsar su agenda también de otras maneras. No sólo es necesario para Microsoft atacar la ideología, sino que quieren cerrar el boquete entre los dos Sistemas Operativos de modo que haya poco de donde elegir. Ablandándonos para luego destruirnos fácilmente.

Tenemos mucho que hacer con el resultado. Necesitamos mantener Linux en su camino, de modo que podamos ser una alternativa. Cuando dejemos de serlo, entonces no tendremos nada que ofrecer, ese es el precio y eso es algo con lo que Microsoft puede vivir.

Mi opinión es divulgar Linux y promover la unidad en la comunidad. Está bien tener rivalidad amistosa entre distros, pero tenemos que evitar las grandes e insidiosas fuerzas atacando desde el exterior, y proteger aquello que tenemos en común. Si Linux va a cambiar que sea de adentro hacia afuera.

Traducido de linuxcanuck.wordpress.com

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